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Productos para l’Agricultura – Tecnología y Concepto

 

La tecnología NEPh se basa en una lógica y en un proceso completamente diferentes de los que rigen a los sistemas agro-químicos convencionales.

 

NEPh considera de suma importancia para una buena producción agrícola a la tierra misma como laboratorio complejo formado por microorganismos que componen la microbiología del terreno, minerales, componentes orgánicas, coloides, fracciones silíceas, componentes nutritivas (N-P-K) elementos básicos para la vida de la misma planta. El humus, elemento complejo específico de la sustancia orgánica del suelo, es la base vital que recoge en sí todas las características recién nombradas y el empobrecimiento o el desequilibrio del mismo puede inevitablemente comprometer las producciones agrícolas.

 

La línea NEPh está estudiada para alcanzar el concepto mismo de la agronomía. Se compone de tres diferentes tratamientos distintos pero complementarios entre sí.

 

El primer tratamiento se define como verdadero abono del terreno. Abonar es enmendar y eso es corregir y por esto NEPh ha desarrollado una mezcla bacterial-enzimática capaz de promover la disgregación de la materia compleja en sustancias elementares que se hacen inmediatamente disponibles por parte de la cadena nutricional de la planta. Gracias a este intervento es posible corregir las anomalías del terreno.

 

El abono NEPh se compone de una mezcla bacterial-enzimática en combinación con hongos seleccionados, fermentos, zeolitas, algas litho-calcáreas y se presenta en forma liofilizada, en la cual la actividad bacteriana se encuentra estabilizada y está lista para la producción de enzimas específicos. Los enzimas combinados con microorganismos son principalmente de origen hidrolítica (Catalizadores Orgánicos Hidrolíticos). Las lipoproteínas, los azúcares, las vitaminas y otros coenzimas de NEPh alimentan las principales actividades bacterianas que en una fase sucesiva vendrán potenciadas con un líquido (booster) que desarrolla inmediatamente la reproducción bacteriana estimulando las bacterias presentes en la tierra que se encuentran inhibidos por exceso de componentes químicos como fertilizantes sintéticos, metales pesados y moléculas de pesticidas o de desyerbas concentradas. Los hongos de la mezcla NEPh desarrollan una importante acción antagónica a la de los hongos patógenos y muy a menudo se constata en los cultivos tratados con productos NEPh un notable control de muchas formas de fitopatologías responsables de importantes daños productivos y económicos en agricultura. Algunas de las enzimas de NEPh, además, inhiben la disponibilidad de los metales pesados en la cadena nutricional de la planta por medio de una acción de quelación. En la agricultura orgánica no está permitido usar componentes químicos. NEPh está a la vanguardia como verdadera alternativa en el uso de fertilizantes y tratamientos químicos obteniendo producciones agrícolas de total seguridad alimental con cualidades biológicas y organolépticas como requeridas por el actual mercado mundial más exigente.

 

El segundo tratamiento que compone la tecnología NEPh es el bio-fertilizante. Su función es de mejorar el transporte de los elementos nutritivos transformados en la fase precedente  al interior de la planta y, sucesivamente, a la flor y al fruto promoviendo en forma bio-energética el metabolismo fenológico que además de simplificar todas las fases productivas de la planta acrecienta la autodefensa espontánea de la misma accionando esos mecanismos biológicos responsables de la salud del fruto. La base del bio-fertilizante está compuesta por elementos del humus, como el ácido húmico, el ácido fúlvico, el ácido crénico, en conjunto con fijadores del nitrógeno, microorganismos de carbono orgánico, de fósforo orgánico, extracto en solución hidro-alcohólica de plantas ricas de este elemento y de potasio también extraído de plantas e de extractos vegetales que exaltan en su naturaleza la bio-disponibilidad de los principios activos.

 

El tercer tratamiento de NEPh es un fertilizante foliar, compuesto por vitaminas, fito-proteínas, macro y micro-nutrientes, aminoácidos y otras componentes de naturaleza típicamente orgánica que aumentan la actividad y el equilibrio de la fotosíntesis controlando al mismo tiempo las anomalías productivas provocadas por fito-stress como importantes o excesivas precipitaciones, saltos de temperatura anormales y prolongados períodos de sequía.

 

En conclusión, la tecnología de NEPh no es comparable con ninguna práctica de fertilización convencional porque no se trata de un simple producto fertilizante sino de un verdadero sistema agrícola, una nueva filosofía de cultivar. La tecnología de NEPh permite producciones biológicas o integradas de alta calidad, con mejores características organolépticas, de tamaño más uniforme, sin moléculas o sustancias peligrosas bajo el punto de vista alimenticio y para más, con cero de impacto ambiental.

 

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